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lunes, 5 de septiembre de 2016

Semana Cívica 2016

En septiembre celebramos el mes  de la Independencia en El Salvador.

Con el objetivo de fortalecer el conocimiento de las tradiciones, cultura y la práctica de los símbolos patrios a través del “Tour” que realizamos en el CRA.

Este año los estudiantes disfrutaron de las leyendas del Cipitío usando un gran sombrero, la Sigüanaba, el cadejo, las comidas típicas y los diferentes cultivos de El Salvador.





Decorando en equipo la palma de Panchimalco, una tradición nuestra.

jueves, 10 de mayo de 2012

Feliz día de las Madres- Happy Mothers Day!

Cuenta una antigua leyenda que un niño antes de nacer le dijo a Dios:                                                                “Me dijeron que me vas a enviar a la Tierra, ¿Cómo viviré tan pequeño e indefenso que soy?”
 Dios le dijo: “Entre muchos ángeles escogí uno para ti, que te está esperando, él te cuidará”
Y el niño prosiguió: “Pero dime Dios, aquí en el cielo no hago más que cantar y sonreír, eso basta para ser feliz”.
Y Dios le contestó: “Tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz”.
Niño: “Y ¿cómo entender, Dios lo que la gente me hable si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?”
Dios le responde: “Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia y cariño te enseñará a hablar”
Niño: “Y ¿qué haré, Dios cuando quiera hablar contigo?”
Dios: “Tu ángel te juntará las manitos y te enseñará o orar”
Niño: “He oído que en la Tierra hay hombres malos ¿Quién me defenderá?”
Dios: “Tu ángel te defenderá aún a costa de su propia vida”.
Niño: “Pero estaré siempre triste, porque no te veré más Dios”
Dios cariñosamente le dice: “Tu ángel te hablará de mí y te enseñará el camino para que regreses a mí; aunque tú te alejes, yo siempre estaré contigo”.
En ese instante una gran paz reinaba en el cielo, ya se oían voces terrestres y el niño presuroso repetía suavemente. “Dios mío, Dios mío, si me voy al menos dime su nombre, cómo se llama mi ángel”.
Dios le contestó: “Su nombre no importa, tú le dirás Mamá”.
 Autor Desconocido